Una mirada.
Cuando me miraste, se que te enamoraste de mi, y que me amaste.
Yo no lo recuerdo pero siempre sabre que nuestra conexión fue mágica, aún lo es, porque te sigo encontrando en sueños, pero al pasar de los días desde tú partida, he sentido frío, soledad e incluso un poco de amargura. No solo aún me parte saber que ya no estas, que no te puedo abrazar, o volver a desayunar juntas, al pasar de los días, aunque intento dejarte descansar, no puedo dejar de imaginar todo lo que no vivimos, las cosas que queríamos hacer, y todo lo que ya no existe.
Y quiero decirte, que aún recuerdo tu mirada, tus ojos sobre mi, era el más dulce consuelo.
Cuando me miraste y me protegiste, lo sentí, sentí tu amor cuando velabas por mi, cuando me compartiste el espacio de tu cuerpo que me arrullo al son de tu canto, mientras me cubrías con tu reboso, y te amé, y te necesite, cada vez un poco más, y me impresione cuando me enseñaste el mundo, y me compartiste cada uno de tus espacios, cuando decidías llevarme de paseo, llevarme a tú trabajo, aunque no fuera tu obligación, siempre tuviste una mirada y tiempo para mi, y me sentí amada.
Me sentí amada cuando escuchaste mis problemas, y me diste toda tú atención mientras te los compartía, y me miraste, me miraste rota y vulnerable y aún así me amaste.
Me amaste cuando era pequeña y tierna, cuando crecí y no encajaba en los estándares de belleza, tú me dijiste que era hermosa y aún me amabas. se que me amabas cuando tejiste un vestido que no me apretara y me hiciste sentir preciosa en él, se que me amaste cuando tenias yogurt en el refri para mi, exactamente mi sabor preferido, cuando me preparaste mi comida favorita por días seguidos, cuando me preparabas la comida para ir a la escuela, cuando corregiste mis errores gramaticales, y cuando viste que era buena, pero aún me amaste cuando te diste cuenta que no lo era, y cometía tantos errores.
Me hiciste sentir escuchada con los ojos, siempre me diste tú completa atención, y me hiciste sentir mimada, consentida, comprometida e incluso confundida, tantos fueron nuestros momentos que me es difícil dejarte ir y no sentir tu ausencia, cuando volteo y nadie me mira, y nadie hace lo que tú hacías. Te amo mucho y a todas las versiones de ti que descubrí a lo largo del tiempo, y aunque todas las palabras no son suficientes... Te amo por completo, gracias Martha.
Me encanto, siempre serás la mejor escribiendo…
ResponderBorrarNo lo dejes nunca.
Wuuuaw (como decía mi mami) escribes muy bonito, me la hiciste recordar
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