Amándote en silencio, en mis pensamientos.
Me he preguntado tantas veces que es el amor, y siento que nunca lo he sentido en libertad, lo conozco, pero ¿realmente he amado? Solo conozco cosas cercanas, como lo que me hacen sentir tus ojos, tu cara con esa armonía particular, tu forma de hacerme reír, estremecer y llorar. Llamaría amor a aquellos momentos que podemos compartir, en los que me siento estar flotando en vida, como si estuviéramos en una pelicula, como si tu y yo fuéramos flores, que crecen tan cerca y a la vez tan lejos, tanta hermosura que nunca puede estar entrelazada, somos como girasoles, inmensos, llenos de vida, de colores, ¿pero alguna vez has visto girasoles unidos en su totalidad? y no he sentido el amor con libertad, porque tengo miedo a crecer cuesta abajo como lo hacen las flores en una enredadera, como si existiera tanta fuerza que no puede ser un crecimiento cuesta arriba, tengo miedo de entregarte esa fuerza mía, y después lastimarte, estar tan cerca que mis espinas te hieran, te desgarren, tengo miedo de contaminarte con aquellas cosas imperfectas que existen dentro y fuera de mi. ¿Pero como alejarme? si tu belleza interna y externa es adictiva, si mis ojos te ven con especial dulzura, y si tengo que entregarte la mitad de mi amor para que funcione lo haré, y si tengo que controlar mi parte intensa para que la armonía perdure, me esforzaré, eres lo más cercano que he sentido sobre el amor en una unión de dos, finjamos cada vez que nunca ha pasado nada, finjamos que no hay una fuerza que nos hace estremecer, solo compartamos la vida, sin pensar mucho en la madurez, dejemos que pase el tiempo, amémonos una y otra vez, hasta el final del tiempo, hasta ser calaquitas riendo.
Comentarios
Publicar un comentario